Portada del libro 'Networking' de Jordi Robert -Ribes / ED.PROFIT© ED. PROFIT Portada del libro ‘Networking’ de Jordi Robert -Ribes / ED.PROFIT

Más volumen de negocio. Este es, sin duda, el principal objetivo de la mayoría de las empresas. Conseguirlo suele ser una tarea complicada, pero el networking ayuda en buena medida.

En los últimos tiempos se ha generalizado la creencia de que el éxito en los negocios aumenta conforme se amplía la red de contactos que se tiene. Pero saber gestionarla es lo que marca la diferencia. Y precisamente de esto se encarga el networking.

El networking es un término que según el periodista Douglas Harper -fundador del Online Etymology Dictionary– nació como concepto para interconectar personas y grupos ya en el año 1947. Hoy es más una herramienta de negocios gracias a la cual se pueden mejorar las ventas.

No obstante, no se trata de vender a toda costa las virtudes del producto que se fabrica o de los servicios que se ofrecen. La tarea esencial es tejer redes de influencias y contactos que conduzcan a sinergias y colaboraciones productivas, que resulten beneficiosas para todas las partes implicadas.

Y es que esta nueva forma de interactuar en los negocios funciona en dos sentidos, es decir, una empresa puede mostrar su trabajo pero también recibe información de otras empresas, que le puede ser útil. Sólo si el beneficio es mutuo puede funcionar elnetworking.

Con el networking se persigue que los contactos acaben proporcionando un beneficio potencial al negocio, ya que pueden convertirse en proveedores o clientes. Su finalidad es generar una notoriedad de la empresa, que servirá para ser una buena referencia, lo que puede contribuir a que una compañía sea recomendada.

Además, el networking sirve para mantenerse al tanto de las novedades del sector en el que se opera y de las nuevas empresas que entran en él. El objetivo es poder hacer negocios con los conocidos de los contactos, por lo que dichos contactos no son rivales, en este caso, sino aliados.

Sin embargo, también se trata de afianzar la relación con los clientes habituales, de detectar oportunidades de negocio o de conocer a potenciales socios comerciales.

No se trata de enchufismo, pero en ocasiones ayuda a tener contacto con empresas o directivos de difícil acceso, que por su capacidad de influencia pueden ser claves en el futuro de una empresa en un determinado sector.

El networking puede ser estructurado, es decir, gestionado a través de eventos o encuentros -léase congresos o bien desayunos, comidas o cenas de trabajo- que se preparan expresamente para poner en contacto a profesionales o empresas. Esta modalidad tiene un eminente carácter presencial, pero el networking se puede hacer on line, lo cual ahorra tiempo, entre otras ventajas.

Generalmente, el networking es de especial utilidad para las pymes.Aunque no es habitual que las pequeñas y medianas empresas se alíen entre sí para ser más fuertes, lo cierto es que esto puede aumentar su competitividad, en especial frente a las multinacionales, y ayudarles a reducir sus costes.